Análisis del caso número 4 : alumno en situación de riesgo
El caso se sitúa en un grupo de 31 alumnos, que podría corresponder a un curso de 2º o 3º de ESO , teniendo en cuenta la edad media de los integrantes. Es un grupo bastante igualado en cuanto a la distribución por sexos. La mayoría del grupo manifiesta sentirse bien en su clase y tener bastantes amigos. Al mismo tiempo reconocen que existen algunos conflictos y resulta algo difícil de estudiar, impidiendo que el ambiente para dar clase sea el idóneo.
Detección
De la información recogida en SociEscuela se desprende que existen cinco alumnos amables, respetuosos y que podrían ayudar a los demás, pudiéndose perfilar como agentes activos de convivencia en el aula. Entre estos cinco destacasen dos alumnas, que han sido identificadas con estas características por 12 y 13 de sus compañeros respectivamente. De la misma muestra de información recogida por SociEscuela, aparece un alumno en el que sus compañeros perciben que existe riesgo de que esté siendo acosado.
Propuesta de intervención
Como punto de partida es necesario analizar cuál es la percepción del propio alumno respeto a la situación que han señalado sus compañeros. El uso de un auto informe nos proporcionará esa infomación, además de señalar cuales son las relaciones que mantiene con sus compañeros, si existen algunos con los que tiene cierta afinidad y si hay algunos a los que rechaza.
Una vez obtenidos los datos del auto informe es imprescindible realizar una entrevista con el alumno, para diseñar una intervención que el alumno sienta que se ajusta a su situación y en la que pueda ser parte activa de la misma.
Se le planteará la posibilidad de que haya dos compañeras que actúen como alumnas ayudantes (alumnas 30 y 25 ), personas que son bien aceptadas y respetadas en el grupo , que van a permitir que se sienta respaldado ante el resto de compañeros y se eviten situaciones de acoso. También asumirá ese papel de ayudante el alumno 22, al que él mismo ha señalado como su único amigo en el grupo. Además de la función "protectora" que estos alumnos van a tener con su compañero, evitando dejarle solo ante situaciones de posible riesgo, su papel debe ir más allá. Puesto que el sociograma revela la existencia de un clima hostil , la intervención debe ir encaminada a la mejora de la cohesión grupal y a fomentar la participación activa de todos los miembros del grupo. Para lograr este objetivo es importante la labor del tutor, que contará con el Departamento de Orientación para poner en práctica dinámicas y técnicas grupales que mejoren el clima del grupo. Además, el resto del equipo docente debería plantearse la introducción de nuevas estrategias que promuevan el trabajo colaborativo.
No debemos olvidar estar atentos ante aquellos alumnos que hayan podido ser señalados como acosadores por sus compañeros, puesto que requieren de una intervención por nuestra parte dirigida no sólo a sancionar las conductas detectadas sino a reconducir su actitud y darles un papel positivo en la dinámica grupal.
Seguimiento
A través de una nueva aplicación de SociEscuela algún tiempo después, se puede realizar un análisis comparativo de la situación valorando qué aspectos han cambiado y sobre cuáles es necesario incidir para continuar mejorando el clima de la clase. Además de esta herramienta, es imprescindible el seguimiento por parte del tutor que podrá contar con el Depatamento de Orientación y otras estructuras de Convivencia que puedan existir en el cento